in

Santos Ferro “seguirá recibiendo Food Stamp aunque esté preso”, dictamina el juez

El juez dijo que ese beneficio no le será quitado, por lo que Santos Ferro acumulará $198 usd todos los meses.

Santos ferro, un ex agente del G-2, vivía en Miami tranquilamente
El juez dijo que ese beneficio no le será quitado, por lo que Santos Ferro acumulará $198 usd todos los meses.

Santos Ferro saldrá de la cárcel de aquí a 20 años pero con tremendo billete en la tarjeta de Food Stamp.

El juez que atiende el caso del ex agente del G2 detenido en la ciudad de Miami, Saúl Santos Ferro, dictaminó que el anciano cubano de 74 años pueda seguir recibiendo los beneficios del SNAP o Food Stamp, como se le conoce popularmente, aunque esté preso.

El juez dijo que ese beneficio no le será quitado, por lo que Santos Ferro acumulará $198 usd todos los meses. Si finalmente es condenado a 20 años de cárcel, y los cumple, Santos Ferro saldría en libertad con $47 mil quinientos 20 pesos en su tarjeta de Food Stamp.

El juez explicó que, como esa cantidad de dinero en su tarjeta de beneficios de comida no sería gastada jamás por el anciano, él solicitaría a un juez federal que le sea permitido usarla como si fuera una tarjeta de débito común y corriente, aunque sea deportado a Cuba.

El juez accedió además a que Santos Ferro tenga en prisión “literatura de su interés”. En ese sentido le autorizó le sean dados los libros “Cien Horas con Fidel”, “El Socialismo y el Hombre en Cuba”, “Fidel y la Religión” y “La Historia me Absolverá”, este último, de todos, el de su preferencia.

Otra noticia de El Lumpen: Felipe Pérez Roque desconectó respirador que mantenía con vida a Fidel

El juez admitió que la condena “no es privatoria” y que a pesar del pasado de Santos Ferro y haberle mentido a las autoridades migratorias, contaría con todos los beneficios que un reo común y corriente en los Estados Unidos.

Santos Ferro agradeció el gesto del juez y dijo que durante el tiempo que él estuvo al frente del Sistema Penitenciario en los Estados Unidos, a todos los presos se les garantizó sus derechos. Ferro admitió que él nunca quiso venir a Miami, pero dice que en sus últimos años en Cuba fueron tantos los gusanos que se repatriaron y que regresaron a restregarle los dólares en la cara, que él optó por hacer lo mismo.

Ferro dijo que su intención era, hacerse ciudadano y repatriarse luego, para con el dinero acumulado de un retiro que le estaría al llegar próximamente, poder invertir en Cuba en una academia de kárate. 

Written by Siro Cuartel

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Hugo Cancio felicita a Díaz-Canel por subir salarios

Hugo Cancio agradece a Díaz-Canel haberle subido el salario a los periodistas

Una joven psicóloga fue secuestrada y amordazada en Cuba

PNR de Cuba investiga caso de psicóloga secuestrada