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«Con las croquetas fabricadas en Cuba podremos darle la vuelta fácil hoy a la Tierra, y en 6 años y medio llegar a la Luna»

El ministro, ante el asombro de todos los presentes por la primicia informativa que marcaría el resto de los días de su existencia alimentaria en la isla, sacó una tabla y un mapa donde aparecía el cálculo desglosado.

Manuel Sobrino Martínez, Ministro de las Croquetas y Tripas en Cuba
el ministro, ante el asombro de todos los presentes por la primicia informativa que marcaría el resto de los días de su existencia alimentaria en la isla, sacó una tabla y un mapa donde aparecía el cálculo desglosado:

Así dijo de las croquetas no explosivas el ministro de la Industria Alimentaria de Cuba, Manuel Sobrino Martínez

El ministro de la Industria Alimentaria de Cuba, Manuel Sobrino Martínez, está causando sensación este jueves entre los cubanos, luego de su intervención efectuada ayer miércoles en la Mesa Redonda de la Televisión Cubana, donde habló más que nada de las nuevas croquetas y, porque aseguró delante de un Randy Alonso perplejo como nunca que, «si nos damos el gusto de comer langosta y camarones faltará la leche de los niños».

Randy, ya entrenado de sobra en estas lides luego de años lidiando con el Comediante en Jefe, al parecer se sintió como pez claria en el agua con las declaraciones de Sobrino Martínez y hasta sonrió en repetidas ocasiones, sin menear su cuello de arriba a abajo, un honor que Alonso reservaba para el extinto guerrillero, y enterrado en el tómbolo, junto con sus cenizas.

Otras noticias de El Lumpen: Le roban un pan con croqueta y un refresco Tukola a Higinio Vélez, en el cielo.

Según Oscar Figueredo Reinaldo, mano derecha de Randy Alonso, cuando Sobrino Martínez, durante el ensayo que se realiza previo al inicio de la Mesa Redonda, fuera de cámara, dijo que hablaría de gallinas decrépitas y tripas para alimentar a los cubanos, todo esto como parte de un gran programa alimenticio que ya se ha probado incluso en países desarrollados, él (Oscar) puso el grito en el cielo, a lo que Randy le comentó:

«Tranquilo Oscar, que nosotros superamos y vencimos a la cosecha de la jutía y al avestruz».

En el ensayo, el ministro, ante el asombro de todos los presentes por la primicia informativa que marcaría el resto de los días de su existencia alimentaria en la isla, sacó una tabla y un mapa donde aparecía el cálculo desglosado:

«Aquí, como Ustedes pueden ver, tenemos en las medidas 2,3,4,5,8,9,10,11,12 y 13 -donde aparece la gallina culeca, perdón, decrépita- desglosado bien clarito el plan nacional de producción de croquetas. Ya este plan se ha sobrecumplido, a pesar de la feroz competencia que nos hizo el enemigo del norte, allí, a 90 millas, en el Restaurante Versailles, de la ciudad de Miami, secundados todos por el croquetero mayor de Miami: el periodista Jorge Ebro.

Randy, gran amigo de Ebro en la época en que ambos eran estudiantes de periodismo en la Universidad de La Habana intentó interceder por su viejo amigo, pero fue interrumpido por Sobrino.

«Sí, señores. Tanto la gallina decrépita, como el pato y el conejo, pasarán a ser “la masa cárnica” para la elaboración de estos embutidos que, como pueden ver en la imagen, ya cuenta con el avituallamiento tecnológico para producirse: 19 máquinas conformadoras de croquetas, producidas por la empresa COMELEC.

Y continuó diciendo entre aplausos.

«Esas 25 mil 695 toneladas de croquetas corresponden a 56 649 982, 9 libras de croqueta, que serían unas 734,171,428.68 millones de croquetas, teniendo en cuenta que una croqueta normal de pollo pesa 35 gramos; con lo cual, a cada cubano de la isla, ahora mismo, nuestro Presidente Díaz-Canel incluido le tocarían, per cápita, 73 croquetas anuales.»

El funcionario no se detuvo ahí y continuó lo que sería el ensayo de su intervención en la Mesa Redonda.

«Si tenemos en cuenta que una croqueta mide como promedio unos ocho centímetros, nuestros cálculos indican que en un año, podremos cubrir 58 731 kilómetros de croqueta, superior a los 2000 de tripas, de las cuales hablaré más adelante. Esos 58 731 kilómetros son suficientes para darle la vuelta a la Tierra, cuyo radio, según mediciones exactas hechas post Galileo Galileo Galilei y post Nicolás Copérnico es de 40 075 kilómetros.»

Randy Alonso en ese instante se puso de pie y comenzó a aplaudir, pero Sobrino Martínez le hizo un gesto para que se sentara.

«Esto no es todo compañeros. Si logramos producir anualmente 58 731 kilómetros de croquetas, en seis años y medio… ¡podremos llegar a la Luna!», gritó emocionado Sobrino Martínez justo antes de que Randy exclamase:

«¡CORTEENNNNNNNNNNNNNNNN! ES DEMASIADO!»

Written by Siro Cuartel

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