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Oni Acosta: «Siro, aguanté tanto las ganas de mear, que se me reventó una tripa»

Esta mañana, mientras me dirigía a la oficina recibí una llamada de mi jefe. En ella me comunicaba que, en lugar de ir hacia 100 y Boyeros – donde trabajo – me fuera para el Calixto García donde, horas antes, había sido ingresado de urgencia Oni Acosta Llerena debido a una «obstrucción intestinal».

«Pero… ¿está bien?,» pregunté alarmado.

«Está campana,» me contestó mi jefe.

«Menudo peo – disculpando la palabra – el que hemos pasao aquí,» añadió.

Veinticinco minutos después me encontraba yo frente a Oni, este sentado, con un pato – o cuña – debajo y hasta riéndose de lo sucedido.

Oni Acosta: Siro, mi hermano, ¿dime algo?

Siro Cuartel: No,… vaya…. si yo estoy anonadado. ¿Pero, y qué pasa que estás vestido así?

OA: El alta, Siro. El Alta. Estoy esperando el alta. Esto fue… ambulatorio, vaya. Tal parece que querían que yo supiera de primera mano el estado del hospital Calixto. Porque… ¡mira que hay fotos malintencionadas por ahí!

SC: Pero, Oni, y… ¿todo esto por qué fue? ¿Por un pedo?

OA: Siéntate, siéntate, conversemos. Hazme una entrevista, dale. Hace rato no me hacen una; y mira que lo he intentado. A ver, coge un hueco aquí… ¿estás cómodo?

SC: Sí… bueno, aquí sentado sí; en general….

OA: No empecemos, compadre. Ño, siempre estás… ¡y eso que puedes viajar, como Serrano! Me enteré has estado por Italia, Alemania, Bélgica, España. Coño, Siro, ¡qué falta me hace a mí un pasaporte europeo de esos! O casarme con una española. Yo me casaría hasta con Belén Esteban, aunque tenga que vivir pendiente de un bofetón en cada esquina.

SC: Coño, mi amiga Belén.

OA: Es española, es lo que importa. El lío es… viajar, tú sabes. Bueno, lo vives a diario. En cambio yo…

SC: Es una situación distinta. Vaya, lo reconozco, embarazosa.

OA: ¡Tú no sabes nada de embarazos! Y de situaciones embarazosas… tú no sabes lo que es ser centro de la envidia de gente como Michel Hernández, Rosa Marquetti, a causa de tus vastos conocimientos musicales.

SC: Deja eso, dime, ¿que te pasó?

OA: ¡Ay, Siro! ¡La que he pasado ayer!

SC: ¡Cuéntame, coño! Que a eso vine. ¿Un pedo?

OA: ¡Compadre!, ¡qué pedo ni pedo! Fue otra cosa.

(bajito, casi inaudible) No pude miccionar.

SC: ¿Mi qué?

OA: ¡Mear, chico, mear! ¡Cambiarle el agua a los pececitos!

SC: Ah, ¡coño! ¡Y con lo rico que es eso! Pa mí, eso es como un orgasmo. Cuando sientes esas ganas que ya no puedes más…

OA: Ay, por favor, Siro…

SC: … cuando ves que dices: «sí se puede«, o sea, aguantar un poquito más; otra copita, una cañita vaya.

OA: Coño, Siro…

SC:… y estás conversando en un bar, con una chica; la cosa no está clara todavía. Y tú dices: «si me levanto, peco; viene otro y «el que fue a Sevilla«… y tú aguantas.

OA: Eres un… vaya, ¡un lacayo!

SC: … y dices: «ya estoy llegando» y sí, estás llegando a la casa….

OA: ¡Qué singao eres!

SC: … y aguantas

OA: ¡Cabronazo!

SC: … y aguantas

OA: Voy a llamar a la enfermera, fíjate.

SC: … y aguantas… ¡Abajo Raúl, coño! ¡Abajo Díaz-Canel!

OA: Pero, ¿y eso qué coño es?

SC: Na, que aguanté mucho. ¡Hasta hoy!

OA: Compadre, que estábamos hablando de las ganas de miccionar. Mear, vaya.

SC: Coño, sí, que pena…. ¡abajo el bloqueo!

(bajito, casi inaudible) Vaya, por si las moscas.

OA: … volviendo al tema. Mira, lo que te cuente es poco. Básicamente: me estaba meando. ¿Estás grabando no?

SC: Hace rato. Siempre.

OA: Iba manejando. Buscando gasolina, fíjate qué tarea esa. En fin… esa posición, sentado, pienso que se me apretó la vejiga.

SC: A mí me ha pasado.

OA: La verdad es que… el dolor era cada vez más fuerte, y no veía donde evacuar.

SC: Tengo que enseñarte la técnica. ¡Tú no sabes lo que es manejar a 80 mph por la I-95 y mear al mismo tiempo!

OA: Hasta que no pude más. Busqué un parqueo. Vino un parqueador. ¡Esa gente son un lastre compadre! ¡Cinco pesos, y dice que no podía cuidarme el carro!

SC: ¡Lacra!

OA: Pero como era rápido… crucé la calle. Había varios bares abiertos, y cuando entré y pedí permiso para ir al baño, me dijeron que era para clientes nada más. Que había que consumir. ¡Consumir! ¡Yo lo que quería era soltar! ¡¿Cómo iba a consumir!? Además, ¡en divisa! Y con el CUC desvalorizado.

SC: Te iba a salir cara la meada.

OA: Na, me fui de ese bar. Fui para otro. ¡Ni me dejaron entrar!

SC: ¿Y eso? ¿Y esa pin….?

OA: Me reconocieron: «¿Tú no eres el que escribió de nosotros en el Granma? Aquí, tú, ni agua. ¡Fuera catarro!«

SC: ¡Por Dio y la vrigen!

OA: No, y regó la bola. Chifló. «Psssssssssssssssst oye, caballero, aquí está el que dijo que nosotros en los bares…. » Resultado: no pude mear, ni en esa cuadra ni en la otra.

SC: Y tú aguantando.

OA: Ya no podía más. La verdad.

SC: Yo ahora mismo…

OA: ¡Encontré un baño público!

SC: ¡Alabado sea el Santísimo! ¡Misericordia divina!

OA: Y estaba abierto. Limpiecito.

SC: ¡Aleluya!

OA: ¡Cinco pesos la meada! ¡Diez la cagada! Si querías papel sanitario, se incrementaba la tarifa!

SC: Coño, ¡qué baño público más caro ese!

OA: Es propiedad de un emprendedor, según supe. Tiene cargador de USB en el baño. Spotify pa que selecciones la música. Claro, eso es para el que va a Chicago.

SC: Ah, mira, yo estuve en Chicago. En casa de mi amiga Ivette. Tú la conoces seguro.

OA: A Chicago… ¡a cagar, chico! Yo pensé y dije: ¿Cinco pesos por un chorro?

SC: Bueno, más que eso pagó Fidel por el Yate Granma, pero bueno… sigue el cuento.

OA: ¡Qué no, Siro! ¡Qué no! ¡No me dio la gana de pagar para hacer pipi!

SC: ¿Y qué hiciste?

OA: Aguanté, Siro, aguanté…

SC: Yo hace rato que estoy aguantando.

OA: … aguanté, y aguanté tanto que…

SC: ¡La fuente se rompió!

OA: No, se me reventó una tripa.



Siro Cuartel

Written by Siro Cuartel

Siro Cuartel

Periodista graduado en la FCOM en la Habana y con varios doctorados en USA e Inglaterra. Ha ofrecido conferencias en más de 80 paises acerca de la importancia del humor en el periodismo diario. 45 años de edad, en estos momentos tras su más último divorcio se encuentra viviendo en unos trailers que quedan por Allapatah, en el NW de Miami. Cualquier donación es bien recibida.

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